El futuro ya está aquí

A menudo es normal fantasear con cómo será el futuro y cómo la tecnología hará que el mundo que viene sea totalmente diferente al presente que vivimos ahora. Sin embargo, cada vez son más los adelantos tecnológicos, que con sorprendente rapidez, van cambiando nuestro entorno y nos hacen intuir como será la vida de las futuras generaciones.

La realidad aumentada es una de las grandes protagonistas de lo que puede ser la revolución futura. Hoy en día, donde más recorrido está teniendo esta tecnología es, sin duda, en el mundo de los videojuegos donde ya existen juegos que están revolucionado el sector. Sin embargo, existen otros campos donde ya se está aplicando también el uso de las gafas de realidad virtual, como la automoción o la aeronáutica donde el personal ya está sustituyendo los manuales de siempre por las indicaciones y los vídeos explicativos y de apoyo que se muestran en el dispositivo. Aún hay mucho que mejorar, pero según los expertos, las posibilidades dentro de este campo son infinitas (uso en medicina, deporte, etc.).

El campo turístico-cultural también está usando la realidad aumentada para apoyar a sus audios guías. Existen museos donde ya se usa esta tecnología para completar la información acerca de una obra de arte, para definir recorridos según las preferencias del visitante, o en el caso de los museos de ciencia, mostrar el aspecto real de cómo eran ciertas especies en el pasado sobre los esqueletos. Además, en lugares como ruinas de ciudades, monumentos o yacimientos, gracias a la realidad aumentada se puede recrear el espacio tal y como era en el pasado.

Pensando en el futuro puede que de las primeras cosas que le vengan a la cabeza sean los drones, y es que éste fenómeno es algo que ya se ha convertido en realidad. El uso de estos aparatos está siendo de gran ayuda en muchos y distintos sectores. Por ejemplo, el uso de los drones está sirviendo a los agricultores para saber qué parte de sus cultivos necesita más atención o cuidados, gracias a que son capaces de reflejar en longitudes de onda invisibles al ojo humano y con ello realizar gráficos donde se ve el vigor vegetativo, fertilización, riesgo o afectación de plagas y recomendaciones de poda.

Otro ejemplo del uso de drones lo encontramos en África, donde los drones se llevan usando desde hace tiempo para controlar las epidemias de malaria, ya que gracias a las fotografías aéreas se pueden controlar cambios en los hábitats del mosquito y monos, dos portadores de un tipo de malaria que afecta a seres humanos. El uso de drones también ha permitido rastrear charcas y otros puntos donde los mosquitos reposan de modo que pueden depositarse larvicidas en las áreas concretas donde se necesitan. De esta manera el uso de la tecnología está ayudando a prevenir, controlar y combatir enfermedades presentes y futuras.

Pero si hay un sector que está en plena revolución es el de la movilidad, y es que parece ser que todo indica que el futuro nos llevará a la conducción autónoma.  Existe un pionero en este campo, que es Tesla, con su conocido Autopilot, el sistema de referencia del sector, siendo el más avanzado hasta ahora, no obstante ya hay muchas otras marcas automovilísticas que están trabajando con todas sus energías en estos proyectos y ya, desde hace algunos años podemos intuir cuál será la sensación de la conducción autónoma porque existen coches que ya aparcan solos sin necesidad de la intervención de quién los conduce. Resulta apasionante conocer cuál será el camino que recorrerá la tecnología en el mundo de la movilidad, ya que después de los coches autónomos todo parece apuntar hacia los coches voladores, algo en lo que ya se está empezando a trabajar. Con esto último seguramente le venga a la cabeza la película “Regreso al futuro” y es que el futuro, como citamos al principio, ya está aquí.

Sibarita

Sibarita

Nadie puede vivir agradablemente si no vive a la vez virtuosamente.